3.4 Enojados con la iglesia, enojados con Dios.


El síndrome: estar molesto con la iglesia – Anne Jackson – Capítulo 2 – Pag 173-175

Luego de esa terrible experiencia con el liderazgo de esa congregación quedé aterrada para volver al ministerio. Honestamente, quedé con miedo de volver a cualquier tipo de trabajo. Cuestioné mi llamado al ministerio. Cuestioné mi capacidad de liderar. Y terminé cuestionando mi fe.

Durante los últimos años, he encontrado muy difícil compartir mis proyectos, mis sueños y pasiones con otras personas. Quedé con miedo, que si yo revelo mi más profundos pensamientos, de algún modo ellos se usarán contra mí.

Estaba recientemente en una conferencia de uno de mis escritores favoritos, Penélope Trunk, ella dijo algo que yo creo que es una gran verdad:

“La gente tienen miedo de convertirse en personas que se destaquen.”

Me quebranté entonces y empecé a llorar. Aún hoy me sineto herida por esa experiencia dolorosa. Yo tengo miedo ser un persona que se destaca porque tengo miedo de confiar de nuevo. Yo sé que todavía no recobré totalmente la confianza que tenía hace varios años.

Y yo sé que de esta manera estoy deteniendo el permitirle a Dios obrar en mí —para Su Gloria..

Recuerde, Satanás siempre intetará hacer algo para derribarnos y hacernos ineficaces para el reino. Esto incluye principalmente el afectar nuestra capacidad de confiar en otros y en nosotros.

Uno de los primeros pasos para aprender a confiar de nuevo implica comprender que: a menos que aprendamos a confiar totalmente en Dios y en su soberanía, será imposible confiar en otros.

 Salmos 112:6-9 El justo será siempre recordado; ciertamente nunca fracasará. No temerá recibir malas noticias; su corazón estará firme, confiado en el Señor. Su corazón estará seguro, no tendrá temor, y al final verá derrotados a sus adversarios.  

En hebreo, kûn, que significa pararse en una posición firme, establecer, confirmar.

Tenemos la promesa que cuando confiamos en el Señor, nuestros corazones se ponen firmes y estable—incluso esas veces cuando enfrentamos circunstancias difíciles. Cuando alguien traiciona tu confianza, rompe tu corazón. Si estás herido y está en un proceso de sanidad de esa herida, preguntate si realmente estás confiando en Dios por sobre todas las cosas.

Recién entonces podrás empezar a confiar nuevamente en otros…

1 Corintios 13:7 (el amor) todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Continuaremos experimentando dolor y heridas en la vida, nos continuarán traicionando.

La verdad es que somos humanos.

Algunos nos decepcionarán, incluso yo mismo también decepcionaré a otros.

¿Cómo entonces podremos volver a confiar?

Teniendo la certeza que Dios está protegiéndonos. Siempre.

Y que el enemigo está listo para destruirnos. Siempre.

Cuando sientas otra vez perder la confianza, recuerde la verdad.

Dios quiere que sueñes de nuevo.

Dios quiere que confíes de nuevo.

Jesús vino a darte vida. Una vida abundante.

Dios te ofrece una vida a la que no le falta nada—incluso la capacidad para confiar.

Desilusión novia: un blog para creyentes desilusionados con la iglesia. Juan Manuel Montané.

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3 pensamientos en “3.4 Enojados con la iglesia, enojados con Dios.

  1. Chipi

    Es muy interesante. Lamentablmente todos nos sentimos traicionados varias veces, y muchas de esas veces el daño que nos hacen no es intencional. Pero quedamos mal, heridos, como un arbol cortado, y cuanto mas tiempo pasa es peor, nos vamos secando, pero en la Biblia dice:

    “… hay esperanza para un árbol cuando es cortado, que volverá a retoñar, y sus renuevos no le faltarán. Aunque ya esté vieja la raíz y el tronco se esté pudriendo en el suelo, al sentir la frescura del agua, reverdecerá; echará ramas como una planta tierna.”

    (Job 14:7-9)

    Hay esperanza, al sentir la frescura del agua… Se puede volver a dar nuevos frutos, como una planta tierna, despues de una verdadera restauración.

    Muy interesante, gracias. Me quedé pensando en ,ante una situación así, preguntarme si verdaderamente estoy confiando en Dios sobre todas las cosas….

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  2. Jorge Trimboli

    Nosotros los humanos tenemos idealizamos todo y todos, inclusive a la iglesia.
    Un tiempo atras me atrapé pensando sobre la iglesia como um todo “nunca vi tantos neuróticos todos juntos”. Me vinieron como un flash todos los conflictos que vi, los que me hicieron salir corriendo, los creyentes que me decepcionaron, en fin, uma película macabra…a seguir me vino un pensamiento “claro, la iglesia es un lugar para gente que el mundo y el diablo enfermaron y están en la iglesia porque Dios los aceptó y los está cuidando”. Este último pensamiento me hizo bien.

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