Era el octavo día, todo era bueno. Dios paseo con el hombre y disfrutaron de lo creado. El hombre le puso nombre a todos los animales, pero en el interior del hombre surgió una insatisfacción, un dolor, se dio cuenta de que estaba solo. Todos tenía un ella. Yo soy ish, el hombre, pero algo no está bien, estoy solo. ¿Dónde esta mi Isha, mi varona?
Dios le dijo: Si, es verdad, no es bueno que estés solo. Tú eres reflejo de mi esencia y yo soy uno, indivisible, pero en lo profundo de mi ser hay un principio escondido que está presente en lo íntimo del universo entero. Es el principio de la semilla. Esta semilla como nosotros está sola, a menos que caiga en tierra y muera.
El hombre respondió: hazme una semilla, colócame en las entrañas de ese barro del cual provengo, forma a partir de mí, a mi otro, mi ella, para que no estemos solos. Si, tendrás tu varona. Concluyó Dios.
Loa ángeles se preguntaron. No había dicho Dios que la creación y toda obra creativa había terminado en el sexto día y ya estamos en el octavo. Dios imaginando las preguntas respondió: No, no voy a crear, formaré tu otro yo de ti mismo, es una transformación. Tu otro yo como toda semilla está dentro tuyo, está escondido en ti, saldrá de tu costado. Será carne de tu carne y hueso de tus huesos, será una extensión de tu ser.
Así quedó el hombre sumido en un sueño profundo y los ángeles atónitos observaron como el Hombre dejaba de ser uno, para ser dos y sin embargo seguir siendo uno. Y Dios moldeó y plasmó el ser mas hermoso de la creación: la mujer. Y los ángeles tuvieron esta certeza que Dios había moldeado a la mujer con la visión de su desposada, su ella.
Adán le dijo: tú estabas en mí, una criatura tan bella, saliste de mi costado, fuimos separados. Ahora falta una cosa, ante estabas tú en mí, ahora hace falta que entre yo en ti. Y así, en el escenario más bello creado por Dios: el huerto del Edén, el señor de la tierra y su otro yo vinieron a ser otra vez una sola carne.
Desilusión novia: un blog para creyentes desilusionados con la iglesia. Juan Manuel Montané


Gloria Morales escribió
Si tienen el Libro Romance Divino de Gene Edwards, podrian por favor enviar a mi correo una copia. Mil, Mil gracias
Kathy Bentson Vigilante escribió
Te recomiendo del mismo autor, “The Higher Life”, es ultra maravilloso. No sè como se tradujo el titulo en castellano.